Venía caminando y me traje un olor que no era el mío
Se me impregnó al pijama...
Había que caminar descalza por el jardín
hasta encontrarme en la sombra...
Pero ni así iba a desaparecer ese olor
porque lo traigo desde que me fui del útero
Y se asimilaba a la seda, y era una entre rosas
blanca, de pétalos aterciopelados....
blanquísima y con mi niñez a cuestas.
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